La noche del jueves prometía: sobre el escenario tres
proyectos rebeldes y difíciles de etiquetar, que acudían al panorama de la
música actual como un soplo de aire fresco; y bajo aquél, a pie de pista, la
flor y nata de la prensa musical española y una larga lista de clientes y
amigos que, de un modo u otro, han contribuido a que Actúa cumpla la decena.
Después de los preliminares, que corrieron a cargo de
Sergio Pazos, y rondando las 22:00, el primer grupo subió al escenario. Husky
Rescue, el quintento de Helsinki con vocalista femenina, comenzó a trazar
atmósferas y mundos paralelos como si de auroras boreales sónicas se tratara.
Durante el show, la cantante se atavió de una caja de batería que acompañó
algunas de las canciones, otorgando un rítmico toque tribal al conjunto. Una
vez marcharon los nórdicos, la ambientación musical corrió a cargo de Virginia
Diez y José Manuel Sebastián, locutores de Radio 3, que amenizaron la espera
hasta la llegada de los de Brooklyn.
Diego A. Manrique anunció a Zigmat, dúo en su origen
transformado en cuarteto para el directo, que apareció para demostrar que hasta
las máquinas tienen sentimientos. Mónica Rodríguez a la voz y Stephen Yonkin al
bajo, acompañados de un guitarrista y un baterista, resultaron mucho más
orgánicos y cercanos que sus letras de ciencia ficción y su imagen distante
podrían hacer pensar en un principio; la cálida voz de Rodríguez,
puertorriqueña, contribuyo a ello. La sección instrumental, un trío de músicos
de estudio con Yonkin a la cabeza, sorprendió con una ejecución depurada, el
soporte perfecto para que los músicos se divirtieran. Y divirtiesen.
Más tarde, y con el grupo neoyorkino en camerinos, DJ
Bibio inauguró la madrugada con una mezcolanza asonante de ritmos y samples
sintéticos, un conjunto de temas de enorme originalidad. Tras la muestra del DJ
británico, los más madrugadores comenzaron a abandonar la Sala de columnas del
Círculo, convencidos de haber asistido a la enésima muestra de que en la música
no está, todavía, todo inventado.